El mantenimiento preventivo del vehículo: Un seguro y ahorro futuro
Con el mantenimiento preventivo del vehículo ahorras dinero en la compra de repuestos y piezas que pudiste reparar a tiempo, mientras tu seguridad y la de otros será más activa.
Así como acudimos al médico para hacernos un chequeo y no necesariamente estamos enfermos, así mismo debemos hacer con nuestros vehículos; una visita preventiva disminuye el riesgo de fallas mecánicas causantes de accidentes y molestias en las vías. Además, con el mantenimiento preventivo del vehículo ahorras dinero en la compra de repuestos y piezas que pudiste reparar a tiempo, mientras tu seguridad y la de otros será más activa.
Recuerda que todos los cambios, revisiones y reparaciones deben estar sujetas a las especificaciones de fábrica del vehículo y de cada una de sus piezas.
Las llantas no deben ser reparadas como se podría hacer con otros elementos, si estas presentan deformación, chichones, rasgaduras o desgaste extremo, deben ser cambiadas por unas nuevas.
¿Qué se debe revisar en el mantenimiento preventivo?
1. Motor y Filtración
- Cambio de filtros y de aceite: Debe realizarse entre los 15.000 km y 25.000 km, dependiendo de la marca. Si no se alcanza ese kilometraje, se debe cambiar al menos una vez al año.
- Filtro de aire de la cabina: Reemplazar al menos una vez al año. En zonas contaminadas, la frecuencia debe ser mayor. Es vital si el aire acondicionado no funciona correctamente.
- Las bujías: Se reemplazan según el manual del vehículo. Son las encargadas de producir el encendido del combustible y oxígeno en los cilindros.
- Sensor de oxígeno: Detecta los niveles de este elemento. Al reemplazarlo, se deben seguir estrictamente las instrucciones del manual de usuario.
2. Seguridad y Suspensión
- Revisión de llantas: Verificar que la presión de aire sea la adecuada, así como el desgaste del caucho y el estado de la banda de rodamiento.
- Amortiguadores: Se deben revisar para asegurar que ofrecen un nivel óptimo de suspensión y estabilidad.
- Revisión de frenos: Es fundamental inspeccionar las pastillas y los discos, ya que se desgastan con el uso y son críticos para la seguridad.
- Revisión de las luces: Incluye luces preventivas, de emergencia, faros de día, altas y bajas. Se recomienda una limpieza profunda de los focos.
3. Sistemas Eléctricos y de Tracción
- La batería y los cables: Las conexiones deben estar limpias, firmes y sin corrosión. Cables en mal estado impedirán que el motor arranque por falta de energía.
- Correa del motor: Une los diferentes equipos del vehículo para que el motor los mueva. Debe revisarse frecuentemente y cambiarse si presenta daños, ya que puede detener el alternador.
4. Fluidos y Lubricación
- Líquidos de dirección y frenos: El de dirección hidráulica se mide con el motor caliente. Se debe rellenar si falta o cambiar por completo si está contaminado.
- Anticongelante: Se revisa el nivel una vez al año. La mezcla ideal es 50% refrigerante aprobado y 50% agua destilada.
- Líquido de transmisión automática: Se revisa con el motor encendido y en pausa. Suele cambiarse cada 2 años o 24.000 millas.
- Líquido limpiaparabrisas: Verificar mensualmente que esté completo usando producto adecuado, nunca solo agua.
- Lubricación del chasis: Depende del manual del fabricante; algunos vehículos modernos vienen lubricados de por vida, pero los antiguos requieren mantenimiento preventivo.
5. Inspección General
- Fugas de escape: Se debe inspeccionar el vehículo buscando ruidos, olores extraños o fugas. Cualquier desperfecto debe tratarse de inmediato por seguridad.
¿Cada cuánto se debe llevar el vehículo a revisión?
La recomendación es cada 5.000kms, 10.000kms, 20.000kms, 30.000kms, 40.000kms, 50.000kms y 100.000 kms. Ten en cuenta que esto podría variar dependiendo la marca del vehículo y el tipo de motor.
Ventajas de realizar un chequeo preventivo
- Puedes evitar accidentes y es un seguro para quienes te acompañen en el viaje.
- Disminuyes el riesgo de quedar varado.
- Aumenta la vida útil del vehículo mientras le permites ofrecer todo su rendimiento.
- Con el mantenimiento preventivo del vehículo, ahorras dinero en la compra de repuestos y piezas que pudiste reparar a tiempo.